Por @helenistica
En pleno mar de la soledad
una botella es lanzada al agua.
Celosa en ella un mensaje guarda
que ansioso espera a ser leído.
Las olas van y vienen sin parar,
más al llamado nadie aún ha respondido.
Aunque el horizonte parece vacío estar
yo continúo emitiendo mi llamado.
Certeza de que alguien lo reciba no poseo,
sólo el mar con su eco me responde
poniendo a prueba mi paciencia y mis deseos
a veces mi esperanza entre la arena se esconde…
Pero repentinamente observo el panorama,
escucho el ritmo constante de las olas,
mi pecho se llena con la brisa salada
y no dejo de sentirme afortunada
de estar viva y pensar que no estoy sola,
que todo cuestión de tiempo y ganas.
Seguramente han habido días mejores,
con la confianza que da lo conocido,
sin embargo los periodos de incertidumbre
nunca están exentos del camino.
Continuar siempre es mejor que lamentarse,
lanzar la botella cada día antes que desmoronarse…
Si tu al igual que yo, frente a un mar estás
recuerda que no te encuentras del todo solo
respira profundo y levanta la frente,
pues la bruma nunca es permanente
para quien decide tomar riesgos
y su destino forjar valientemente.
Paciente camino,
@helenistica